Durante la jornada de cierre, los equipos ganadores de ReWine presentaron los prototipos de sus soluciones, evidenciando cómo la ciencia aplicada puede abrir nuevas oportunidades para la industria alimentaria.
El programa ReWine, impulsado por el Centro de Investigación e Innovación de la Viña Concha y Toro. junto a HUBTEC, culminó con la presentación de dos innovaciones: un ingrediente funcional para alimentos y una bebida fermentada no alcohólica. Ambas fueron desarrolladas por los equipos ganadores y exhibidas en una jornada realizada en las oficinas de HUBTEC.

Los equipos expusieron sus productos frente a representantes de ambas organizaciones, marcando el cierre de un proceso de innovación abierta enfocado en transformar residuos de la industria del vino en alternativas de alto valor.
Uno de los proyectos presentados fue Liafit, un ingrediente funcional elaborado a partir de subproductos vitivinícolas, desarrollado por Juan Domingo Cumilaf en colaboración con la Universidad de La Frontera. Esta propuesta apunta a valorizar estos residuos mediante su incorporación en alimentos, aportando valor nutricional y ampliando sus posibilidades de uso.

Por su parte, NeoJenner, startup liderada por Anariky Negrete, presentó una bebida fermentada no alcohólica obtenida a partir de compuestos derivados de residuos del vino. Su propuesta integra biotecnología y economía circular, dando origen a una alternativa con beneficios funcionales y proyección de escalamiento en la industria alimentaria.
Ambas iniciativas reflejan el avance desde la investigación hacia aplicaciones concretas, validando el potencial de los residuos vitivinícolas como materia prima para nuevas categorías de alimentos.

Innovación abierta para una industria más sostenible
El programa contempló un proceso de acompañamiento que incluyó mentorías especializadas, validación tecnológica y trabajo colaborativo con la industria, lo que permitió evolucionar desde etapas iniciales hacia aplicaciones con mayor nivel de madurez.
En este contexto, HUBTEC cumplió un rol clave en la articulación del ecosistema CTCI, conectando capacidades científicas con necesidades reales del sector productivo y facilitando espacios de co-creación entre los equipos y la industria.
El cierre de ReWine reafirma el valor de la innovación abierta como herramienta para abordar desafíos complejos y convertirlos en oportunidades, avanzando hacia una industria vitivinícola más eficiente, circular y sostenible.
